
Al parecer, de cara al 2007 tanto en la Picanto Cup como en la Fiesta Trophy va a haber una auténtica "huida" de pilotos que están vendiendo sus monturas. El caso es que ambas copas acaban el año que viene su contrato de pruebas -en la Fiesta corríjanme si no es así, pero creo haber escuchado que tendrían una duración de dos temporadas-.
Los participantes de la Picanto Cup deciden vender sus coches para poder sacar algo de tajada al coche, porque una vez acabada la copa su valor va a caer en picado. Aunque también, dado el éxito de participación que está teniendo; no en vano, siempre ha sido muy numerosa, puede ampliarse otra temporada más, por lo que aún habría tiempo para poder sacar algo de dinero, ya que si miramos los premios y el coste del vehículo quizás sea de las pocas que se puede sacar algo de beneficio.
Entre los pilotos de la Fiesta el problema es otro. El coche está dando muchísimos problemas de fiabilidad, y me consta que muchísimos de los pilotos estan ya ajitos de tantas averías. Lo positivo son los rumores de que pilotos de la talla de Jonás Ramírez están interesados en participar la próxima temporada con este vehículo.
En cualquier caso, por suerte aún nos queda un año para seguir disfrutando de estas dos copas monomarcas que están dando muchísimo color, y, siendo sinceros, hay que agradecerles a ambas marcas su implicación en el automovilismo canario.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario